Ago
6th
Sab
6th
Moga o lo que queda después de la fe
Pero estaba equivocado.
Sí, la investigación, concluida, ha tenido éxito: nos hemos sido.
Sin salir de nosotros, pero olvidándonos, renunciándonos,
dejándonos caer hasta las profundidades del cuerpo,
hemos completado nuestro yo.
(No dos seres en uno, como erróneamente creían los siervos, sino cada uno en sí).
Sin embargo, este calor que había de hacer simultáneas las cosas,
talado como un gran sauce por la realidad plural, que recupera de nuevo su impulso,
se ha detenido.
Nuestros cuerpos, ahora, arden de tibieza.
(…)
De Ángel mortal, Eduardo Moga.